Palo Hincado
Palo Hincado
Palo Hincado
(Entre Julito y yo)
Palo Hincado…
Y en el silencio con que acuño mis recuerdos vuelco la vaga expresión en anhelante intento de plasmarlos; la solidaria nostalgia le hace eco, cálida, feliz niñez que hoy comparo con el presente invierno.
Ascender hasta llegar al cucurucho del trenzado palmero donde una vez construimos de retazos un tejado temporero;
entre el comején y arañas que observaban, fluían nuestras risas y carcajadas.
(Julito:)
…..y los amables cucubanos, unánimes y felices, alumbran de nuestros pensamientos sus raíces para que emerjan tallos fuertes, altos y libres que llegan hasta el cielo y en su sombra muchos se cobijen, y comer del fruto del recuerdo entrañable, dulce y sublime.
(Yo:)
Así iremos transitando el rojo camino real, que después de un aguacero, nos enseñó patinar o al no poder dominarlo, y en el barro aterrizar, enlodados hasta el cuello al alfarero jugar.
Vasijas y muñequitos de forma muy singular con nuestras pequeñas manos aprendimos a formar.
Pasaremos, ya sin ver, aquel imponente “Rancho” revestido por completo de secas pencas de plátano, que parecían desfilar desde el suelo hasta lo alto, en ese teatro oscuro junto a hileras de tabaco.
Muchos primos retozando, un columpio, agujas largas, las cabuyas de hilo grueso
que por el suelo rodaban.
Las tertulias de las tías, canciones y algunos rezos; los tíos trabajando duro y el olor a café prieto…ya no vemos nada de eso…
Más adelante en el salto se oía la muchachería unos hacían sus clavados, otros nadar pretendían. Pero no todos cabían, había que tomarse turnos; uno gritaba “no es justo ahora me tocaría a mí”,
se hizo espacio y demostraba sus destrezas como buzo..?!?
De la loma y sus entrañas fluían cristalinas aguas y en fuerte bambú montadas
el riachuelo cruzaban.
El fiel e incesante “Chorro” que de lluvia
almacenada su pureza compartía al que sediento llegaba. Y Cada familia del barrio, para su sustento diario latones de agua llevaban.
Las letras cortas se quedan
cuando las memorias brotan, pues
son muchísimas más las que en el barrio retozan.
Éstas plasmadas están y es solo en un intento que como una suave brisa, aflore en ti una sonrisa al dar rienda a los recuerdos…
Luz Margarita Rivera
Julio Alberto Rivera




