Curiosidades de La Vida de Antes- Por: Nuno,Tony, Kike y Celito

Curiosidades de La Vida de Antes- Por: Nuno,Tony, Kike y Celito

Curiosidades de La Vida de Antes- Por: Nuno,Tony, Kike y Celito

Nuno:

  • Al llegar de la escuela, me enviaban a abonar troncos de plátanos.
  • Tenía que recoger comida para cerdos ( sobras) entre los vecinos.
  • Llegaba bañado y apestoso a sobras podridas.
  • Tenía que seguir la gallina amarrada con una beta para conseguir el nido.
  • Pastorial la vaca ( guiándola por donde había yerba buena) y pendiente que el becerro no se mamara.
  • Tenía que ponerle bozales a los cabritos al atardecer, para que no se mamaran por la noche.
  • La leche de cabra era para los enfermos.

 

Tony, Kike yo (Celito) hemos conversado la idea de iniciar una descripción de la vida de antes según la vivimos y que todos los que accedan a la página contribuyan.  El propósito es estimular los recuerdos y compartir detalles ya que las experiencias de unos y otros no necesariamente fueron las mismas.  Tony, Kike y yo comenzaremos y ustedes continúan.  Recuerden que lo que escriban lo pueden enviar al correo info@casapalato.com.

 

Tony:

  • Como no teníamos cepillo ni pasta dental usàbamos una raiz de zorra de limòn (planta medicinal) para limpiarse los dientes.
  • Llevar una tapa de lata de galletas a la escuela para poner la merienda. La maestra decia que esa era la servilleta.
  • Quitarle los gusanos al tabaco a mano y echarlos en una botella.
  • Recoger los granos del cafe que los mùcaros tiraban al suelo.
  • En 5to y 6to grado buscar agua el en rio para que una señora hiciera el almuerzo del comedor.

 

Kike

  • Lavar el corral de cerdos antes de ir a la escuela.
  • Ir a las fincas viejas a cortar hoyejos de guineos moráo que se usaban para forrar los rollos de tabaco que Papi hilaba.
  • Cortar palmeras en la siénaga de Don Ramón una vez al mes para cocinarlas para los puercos.
  • Ir una vez en 6 meses a cortar guabas secas para leña.
  • Competir moliendo café al que más rápido lo hiciera.

 

Celito

  • Nos levantábamos a las 5 am. Tomábamos café negro.  Si era día de trabajo el desayuno lo enviaba mami a la tala como a las 8am.
  • Había una lata de galletas export-soda escondida en el plafón y nos daban media galleta a cada uno en el desayuno.
  • Además de trabajar en la agricultura, las tareas más importantes de los niños era buscar leña y buscar agua.
  • Nos bañábamos una vez a la semana, los sábados, en el salto. En la semana nos lavábamos la cara y los sobacos antes de acostarnos.
  • Las mujeres lavaban la ropa en el río. Cada una tenía una paleta, jabón y una piedra en el río.  La piedra estaba ubicada estratégicamente en un sitio donde el agua se llevara la lavaza.

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PaLato, Mi Querido Abuelo Y Padre De Crianza-Por:Luis

PaLato, Mi Querido Abuelo Y Padre De Crianza-Por:Luis

PaLato, Mi Querido Abuelo Y Padre De Crianza-Por:Luis

Cómo recuerdo a Pa’Lato mi querido abuelo y padre de crianza.

Liberato Rivera Marrero Nació en el año 1882
Liberato fue su nombre y con Ana se casó de ese enlace amoroso once hijos procreó.
Justa su hija mayor, Alfredo (Fero), Ramón (Monche),Vicente (Vice), Liberato (Latito), Federico (Fico), Antonio(Toño), Ezequiel (Quielo), María (Mare), Porfirio (Filio) y Victoria (Toya).  A todos los educó con respeto y buen ejemplo pero cuando necesario disciplina aplicó.

Agricultor fue su oficio y en la tierra trabajó con esmero, amor y ahínco grandes frutos cosechó. Muy temprano en la mañana Pa’Lato  se levantaba café prieto si tomaba antes de salir de casa. A la finca se marchaba como siempre así lo hacía a ejercer de las labores que para ese día tenía. Ni el sol caliente, la lluvia, hambre, cansancio y sed no detenían los planes de su trabajo ejercer. Cuando sus hijos mayores le podían ayudar antes o después de ir a la escuela los ponía a trabajar.

Pa’Lato era bien alegre en las fiestas o bailes de barrio le gustaba bailar, cantar y coplas improvisar. Recuerdo una que dice así, “Amigo si usted es mi a amigo me prestara su mujer, que yo me la llevo al baile y se la vuelvo a traer”.

Pa’Lato que yo recuerde no consumía  bebidas alcohólicas pero si fumaba con frecuencia su  marca favorita Chesterfield sin filtro por supuesto. De vez en cuando disfrutaba tomarse una limonada.

Con impecable crédito sus cuentas siempre pagó honestidad y puntualidad en su vida constantemente  promulgó.  Pa’Lato  siempre decía  “Tener buen crédito vale más que dinero en el bolsillo”. En una ocasión un comerciante  exclamó a uno de sus empleados, “A Don Lato o su familia en confianza se le fía la tienda entera si es necesario”.

Cuando Pa’Lato al pueblo iba de compras casi siempre le acompañaba, por costumbre frecuentaba ir al cafetín de Tano, un mavi frío se tomaba y para mi un refresco ordenaba. Luego para la farmacia y a Don Victorio saluda (dueño y farmacéutico) con quien conversa un rato en lo que su orden preparan. Próxima parada tienda Los Maldonados allí camisas compraba con ligas para las mangas y yardas de tela fina para Ma’Ana. Antes de regresar a casa a la carnicería llegaba y con orgullo ordenaba el mejor corte de carne. Ya Ma’Ana lo esperaba para comenzar a preparar la cena.

Por las tardes después de cena, con su característico sombrero Panamá Pa’Lato elegantemente se vestía y a visitar vecinos salía. La casa de Doña Toña la viuda con frecuencia visitaba y en algunas ocasiones yo le acompañaba. Doña Toña muy complaciente a Pa’Lato atendía y chocolate caliente con galletas nos servía. Después de un poco rato Palato me decía “Luisito, vallase  a casa que yo regreso pronto”. Yo como un niño tonto con respeto obedecía.

Cuando Don Lato llega a lugares que frecuenta, los que allí están presentes se levantan y saludan como su presencia exija respeto y reverencia. Líder comunitario Pa’Lato siempre asistía a eventos cívicos o sociales que el el barrio ocurrían. Pa’Lato como buen ciudadano el día de elecciones a las urnas concurría a depositar su voto como siempre el lo hacía. “Una sola cruz debajo de la pava”. Mientras tanto allá en San Juan,  Muñoz Marín con sus amigos del alma muy contentos celebran.

Como todo en este mundo ningunos somos perfectos, paciencia y tolerancia virtudes que en Pa’Lato muy poco existían.  Si las cosas no se hacían de acuerdo como el decía, muy furioso  se ponía tal vez sin intención con palabras y gestos a su familia ofendía. Ma’Ana con su humildad intentaba de calmarlo pero Pa’Lato aún enfadado por la puerta salía. Luego de algún tiempo regresa cabizbajo y avergonzado con obsequios en sus manos a todos pide disculpas.

A los nietos hijos de Justa su (santa) hija mayor, con frecuencia castigó a veces por tonterías y otras con poca razón. Yo tal vez por ser menor nunca me castigó pero si el me prohibió que mi padre conociera y su apellido incluyera cómo requiere la ley.

Pa’Lato ya a su avanzada edad, la salud comienza a deteriorar su corazón no es el mismo y la próstata por igual. Comienza sus tratamientos y estadías en hospitales cada día más frecuentes. A causa de su débil corazón, circulación a sus piernas comenzó a disminuir provocando intensos dolores y terrible malestar. Luego de recibir tratamientos sin éxito, Pa’Lato fue ingresado en el hospital San Lucas de Ponce. En dicho plantel, a recomendación de los doctores una operación era necesaria. De acuerdo con la preparación requerida, la pierna derecha de Pa’Lato fue amputada. Recuerdo ir a visitarlo al hospital y me sentí muy emocionado y triste al verlo en esas condiciones.  Después que Pa’Lato regresó a casa, para poder moverse requería usar muletas. Luego gracias a nuestro querido Tío Tomás su hermano y ahijado que le proporcionó un sillón de ruedas para poder moverse más cómodamente.

A partir de cierto tiempo su salud comenzó a decaer y a sufrir las mismas condiciones en su pierna izquierda.  Pa’Lato nuevamente fue ingresado al hospital San Lucas donde luengo de un corto tiempo, en el día del Señor 02/22/1960  se despidió de este mundo y fue a morar a la vida eterna en el reino del cielo.

 Pa’Lato, gracias por cuidarme y ejercer la responsabilidad de ser mi padre de crianza. Por mi parte, le pido a Dios que  perdone todas tus faltas y reserve un lugar muy especial en el reino del cielo.

Luis el de Ma’Ana.

Comadre Toya-Por: Celito y Miguel

Comadre Toya-Por: Celito y Miguel

Comadre Toya-Por: Celito y Miguel

MADRINA TOYA-POR CELITO

Tia Toya es mi madrina.  Nunca me ha perdonado que le hice caca encima del hermoso vestido que se cosió para llevarme a mi bautismo.  Tampoco que Julito y Yo le trasteáramos la máquina de coser Singer con la cual hacía vestidos muy lindos y la ropa de su familia.  Tia Toya es una tremenda costurera.  Yo miraba esa habilidad con que ella embobinaba y ensaltaba la máquina y le propuse a Julito que lo hiciéramos que era fácil.  Lo hicimos todo bien lo único que al revés.  Aquella bobina comenzó a saltar y el hilo a embollarse y Julito y yo pata a correr.  No era para menos que cuando llegó Tia Toya le dio un arrebato que por poco nos mata.  Quizá en aquellos tiempos no podíamos aquilatar el daño hecho, pero aquella Singer con pedal de pies era lo único valioso que había en la casa.  Aquella casa pequeña en la que vivía junto a sus hijos Annie Millie, Julito, Cuca y luego Gerardo.  Esa era la misma casa donde yo me crié y cuando nos mudamos para la casa de Palato, al morir, pues fue ocupada por Tia Toya.  Yo no sé de dónde aparecieron, porque a los niños no nos daban información, pero de la noche a la mañana teníamos nuevos vecinos y el barrio se llenó de alegría.  Ya MaAna tenia la casita entre Tia Toya y nosotros y yo pasaba de Casa de MaAna quien me ofrecía maíz tierno cosido, a casa de Tia Toya, donde sonsacaba a mis primas y primo y era una diversión total.

A Tia Toya le gusta cantar, la recuerdo cantando y haciendo chistes como todos los Latos.  Tenía un porte de mujer muy bonito y estaba enamorada de su esposito Papo, quien venia los fines de semana.  Mami y Papi le decían Comadre Toya, porque ella me bautizó.  Y antes el que te bautizaba era tu segunda madre (co-madre).  Mi Otra madrina era Madrina Andrea, la suegra de Tia Toya.  Pero los Padrinos cobraban más significado para los Reyes.  Cada día de Reyes yo daba la ronda por casa de Tia Toya, y me regalaba nada más y nada menos que una bola de playa, sí para jugar en la playa de Palo Hincado.  Que mucho me divertía con aquella bola, hasta que se explotaba.  Tia Toya sabe que me debe un pal de bolas de playa porque el hecho de que haya crecido no quiere decir que dejé de ser su ahijjado.  Madrina Andrea me daba medio peso todos los días de Reyes.  Hay si los jóvenes de hoy supieran cuánto valía un medio peso.  Yo me sentía rico y a esperar los reyes del próximo año.

Tia Toya siempre me ha tratado como su hijo, con mucho Amor, muchos abrazos y muchas alcagueterias.  Me tocó la mejor madrina.  Por eso Mami y Papi nunca dejaron de decirle Comadre Toya aun cuando era la hermana menor de Papi y la cuñadita de Mami.

Un día yo andaba confundido porque MaAna me dijo que Luis le había enviado un radio de Nueva York pero que ella no hablaba inglés.  Yo le pregunté preocupado a Tia Toya quien me aclaró que los radios cambian de idioma de país en país.  Fue ella la que me enseñó que los radios hablan todos los idiomas.  Bendición querida Madrina.  Te amo mucho.

UNA MALDAD A TIA TOYA-POR: MIGUEL

En mi infancia y parte de mi juventud siempre viví cerca de la casa de Pa’ Lato, Ma’ Ana, tía Toya y Luis. Nosotros vivíamos en la casa que más tarde fué la casa de tía Toya.
Siempre me sentí bien querido por ella porque se conpadecía y me consolaba de las pelas que me daba Pa’ Lato por culpa de Luis. Y las de por culpa de Toñin ni hablar, aunque no niego que la mayor parte me las gané.

De lo que no le dió pena fué por la pela que mami me dio por mentiroso.

Recuerdo el noviazgo de tía Toya y Julio y su encuentro los domingos. Julio se fué a servir al ejército y venía ocacinalmente de pase.
Este día mami ve que tía Tolla venía subiendo la cuestita entre la casa de Pa’Lato y la de nosotros y me dice; vamos a jugarle una broma a Toya, Dile que tu viste a Julio en el negocio de Juanito Caya y la verás lo contenta que se pone. Después le decimos que es una broma.
Le dije y me inventé contestación para algunas preguntas que ella me hizo. La emoción de tía Toya fué tal que yo me congelé. Mientras mami insistía que era jugando yo insistía en que Julio estaba en la tienda de don Juanito. No podía decir que era mentira mía por no ver la decepción que sufriría tía Toya.(entiendo yo ahora)tuvo mami que explicarle en serio su intención mientras tiaToya rompia en llanto. Y así me gané la pela de la semana y el enojo de tia Toya por unos dias.

PD
Amo con todo mi corazon a la tía más bella.
Bendiciones.

Cuando Toñin se «guilló» de Agrónomo- Por Tony

Cuando Toñin se «guilló» de Agrónomo- Por Tony

Cuando Toñin se «guilló» de Agrónomo- Por Tony

Papi le comprò a Don Sixto 5 # de semillas de habichuela, preparò casi media cuerda de terreno, se hicieron cientos de hoyos a un piè de separaciòn para luego sembrar las semillas.
Sucede que el viernes en la tarde apareciò a casa Toñin el de Tia Margot para segùn el, quedarse hasta el domingo y Papi nos dijo: Como mañana sàbado yo tengo que ir al pueblo y luego asistir a la reuniòn de la Legiòn de Marìa, ustedes dos se van y siembran las habichuelas; solo 3 granos en cada hoyo y los tapan bièn con tierra suelta.
El sàbado me fuì con Toñin (que aparte de vago era tramposo) y cuando el viò la tala se puso jincho y se sentò. Se rascò la cabeza y me dijo: Esto nos va a cojer el dìa entero pero fìjate que las habichuelas tienen el problema de que de 15 o 20 granos solo nacen 2 o 3 y el resto se pudre, asì que vamos a echar un puñito en cada hoyo para que nazcan algunas y no haya que volver a resembrar.
Yo por tonto aceptè y las 5 # de habichuelas se fueron en un solo banco y acabamos en 1 hora.
Cuando llegò Papi preguntò: yà acabaron? Y la semilla que sobrò? Yo temblando le digo: «La semilla solo diò para un banco. El resto de la tala se quedò». Y Papi se puso como un «guabà meao» y replicò: «pues mañana domingo se van los dos, destapan todos los hoyos y sacan las semillas dejando solo tres, siembran el resto de la tala y me traen lo que sobre.» Y Toñin se puso mas feo que un mocho al sereno y dijo: «yo mejor ne voy pa’casa y ahì mismo se especotò una pelota de aguacero y Papi realizò que ya no se podìa sacar el exceso de semillas porque al mojarse empiezan a germinar ràpido.
Pelò por la correa, mi diò 4 azotes y 4 mas a Toñin y le dijo: «arranca pa’tu cada y no se te ocurra volver mas a esta casa porque te va a ir peor.
Toñin ni pidiò la bendiciòn, clavò la uña pa’su casa y a mi me mandaron a rezar 3 rosarios en voz alta y de rodillas.
Una semana despues Papi me llevò a la tala para que viera el semillero de habichuelas que naciò en cada hoyo y me ordenò que en los pròximos dias, al llegar de la escuela me fuera a la tala y arrancara con cuidadolas matitas dejando solo 3 por hoyo. Me diò pena con Papi y por lo que recuerdo jamàs Toñin se quedò en casa de nuevo. Su truco como agrònomo nos saliò bastante caro.

Una Maleta de Sueños- Por: Cuca (Tia Toya)

Una Maleta de Sueños- Por: Cuca (Tia Toya)

Una Maleta de Sueños- Por: Cuca (Tia Toya)

Por Luz Margarita Rivera (Cuca)

Allá por los años 60s salió de su natal Barranquitas hacia Nueva Jersey un joven lleno de sueños, buscando un mejor porvenir: “el nene lindo de Ma’Ana”. Como la situación financiera no era muy buena y necesitando una maleta para emprender su viaje, Mami, su tía Toya, le prestó la maleta que ella había usado cuando regresó de Nueva York a Puerto Rico. Pasaron algunos años y el “nene lindo de MaAna”, Luichy, siempre tenía en su corazón devolverle la maleta a su tía Toya.
Vivíamos entonces nosotros en la casita de Tío Toño, la del llano con el lindo balcón y los bajos (bueno, bajitos). En una Navidad, siendo nosotros muy chiquitos, aparece alguien a entregar un paquete proveniente de New Jersey, era una maleta color marrón, yo la recuerdo como una maleta grande, pero por aquello de que estaba tan chiquita, digamos que era mediana y con una fragancia especial que todavía se recuerda.
Estábamos mis hermanos y yo intrigados y anhelosos por saber ¡qué había en esa maleta?! Eñagotaos todos en el piso alrededor de la maleta, Mami la iba abriendo con asombro y también entusiasmada. Cuando al fin estaba completamente abierta… ¡¡sas!! …nuestros ojos se abrieron bien grandes, no lo podíamos creer al ver que allí venían muchos juguetes! Nos reíamos y gritamos ¡”juguetes”! Ahí Julito agarró un truck de bomberos 🚒 y decía “este es para mí”, Annie, agarró un set de tacitas y platitos 🍽, también había un muñeco de cuerda, era un mono 🙉 que tocaba las baterías con palitos, me parece que Millie agarró ese, también habían muñecas👶🍼🪆y no sé que más. En un momento se habían repartido los juguetes y nosotros brincábamos de la alegría. Mami debió haber dicho mil veces “gracias Luichy” y tal vez lloró de la emoción. Recuerdo uno de nosotros le preguntó quién era Luichy y dónde estaba. A lo que Mami contestó que era nuestro tío y que se había ido en un avión para Nueva York.
Desde ese momento, en nuestra inocencia y super agradecidos, cada vez que veíamos un avión sobrevolar aquel hermoso llano, a unísono y como entonando una canción gritábamos “adiós Luichy, adiós Luichy, adiós Luichy”.

El nunca se enteró hasta hace poco tiempo que con corazón en la mano le expresé nuestro agradecimiento a nombre de mis hermanos y el mío por tan hermoso detalle que nos marcó la infancia, pues no conocíamos mucho de Luichy pero sí de su generosidad.
También en ese momento me enteré que fue esa misma maleta brown la que en dos ocasiones salió de Puerto Rico y regresó…llena de sueños!

🫶🏼 Con el cariño y respeto que mereces, gracias nuevamente. Te queremos, Luis Rivera “El nene más lindo de MaAna” 

El «regalo» de Monchilo

El «regalo» de Monchilo

El «regalo» de Monchilo

Tenìa yo como 12 años (de eso hace como 20 años) cuando a Papi se ocurriò que yo entrara como auxiliar a la Sociedad del Santo Nombre de Jesus a la cual el pertenecìa. Era requisito de la sociedad vestir de blanco total para todas las reuniones y actividades y el ùnico pantalòn largo que yo tenìa, era negro.
El tema saliò a flote durante una visita que nos hizo Monchilo quien le dijo a Mami: yo tengo unos calzones que traje de Niuyol que son gris clarito casi blancos y a lo mejor se los puedes arreglar al nene pa’que sea socio, a lo que Mami accediò.
Cuando Monchilo trajo los calzones eran talla 34 x 32 de largo y yo era talla 14 x 20. Eran de lana como de ovejo viejo y pelùs como frisa del army (como que Monchilo los usaba en el invierno de Niuyol).
Pero eso no intimidò a Mami. Rompiò la costura de atràs que llega hasta el «encuentro» y empezò a jalar de alante pa’atràs, cortò y cosiò de nuevo la parte donde la espalda pierde el nombre (o sea hasta el «encuentro» y ahì se diò cuenta que los los bolsillos del frente se habian juntado con los de atràs y los 4 bolsillos pegados a la costura trasera y los calzones quedaros sin bolsillos al frente, pero con 4 atràs. Yo me los medì y ni me dì cuenta.
E l dìa de la reunión me puse mis calzones nuevos y cuando estàbamos en la misa se me pegò una piquiña en las verijas y cada vez que me rascaba Papi me daba un cocotazo. Salimos de misa y la reuniòn bajo un sol caliente y yo con los calzones pelùs empezè a sudar y entre el sudor y la piquiña lleguè a casa sancochao como Minga y Petraca. Allà me cojiò Mami y me empabonò de aceite alcanforao y sulfa, me acostè en pelota y me amanecì echàndome fresquito con un cartòn y por varios dìas caminaba espatillao.
Del saque Mami botò los calzones, no volvì a la sociedad y cuando veia a Monchilo no le pedìa la bendiciòn y jamàs le agradecì el «regalito».